En estos días escuché “el
problema no es el socialismo si no los que están llevando a cabo este
socialismo venezolano en particular”. Con estas líneas intentaré desmontar este
mito.
Es cierto que estos gerentes son especialmente ineficientes.
Por ejemplo, vemos como la mayoría de las obras del gobierno regional tardan
meses, hasta años, en ser ejecutadas, por la burocracia del siglo 21. Luego la
inflación roja rojita acaba con la capacidad de compra de estos recursos. Lo
cual hemos denunciado recientemente.
Pero también es cierto que no ha habido socialismo donde
no se racione por la escasez. Siempre termina el pueblo haciendo colas para
recibir el “beneficio que le da el gobierno”. Y es que la escasez proviene de
las distorsiones creadas por el socialismo. Por ejemplo, los controles de
precio son calculados por un burócrata en Caracas que nunca ha producido nada. Los
precios de mercado están determinados por la oferta y la demanda, las cuales “traducen”
la información de infinitos productores y consumidores. Esta información no la
pueden traducir ni miles de burócratas. Por tanto, y suponiendo que actúen de
buena fe, siempre se equivocaran, por lo general subestimando costos. Y es sabido
que si el gobierno regula las empanadas a 10 bs, muchísimos empanaderas
dejarían de producir, otras reducirían la empanada a menos de la mitad y las rellenarían
con cazón por piscas. Eso que haría la empanadera lo hace todo el que produzca
a precio irrealmente bajo.
Otra de las distorsiones creadas por el socialismo son
las expropiaciones, violaciones al derecho a la propiedad privada, pilar para el
desarrollo económico. Ninguna de las empresas expropiadas produce más que antes.
Enlatadora La Gaviota, Pescalba, Sidor, cementeras. Los centrales azucareros de
Sucre cuadriplicaron nómina y producen 20%. El estado es propietario de la
mitad de la capacidad de producción de harina de maíz precocido, pero produce migajas.
Eso es porque el socialismo no sabe producir, con suma dificultad es capaz de
distribuir la miseria que crea. Por tanto no es que las empresas acaparen, es
que la capacidad productiva que el gobierno ha expropiado no está produciendo y
son pocos los que se arriesgan a invertir por miedo a la expropiación.
Adicionalmente están las regulaciones laborales rígidas,
que no permiten acuerdos entre trabajadores y patronos que incrementen
productividad e ingresos de los trabajadores. Como la obligatoriedad de dos días
continuos de descanso. A lo mejor un trabajador estaría dispuesto a trabajar más
horas por un salario mucho más atractivo, pero el gobierno lo “protege” de eso.
Esta regulación asume que somos menores de edad que necesitamos ser protegidos.
Con su fatal arrogancia el socialismo cree que sabe lo que le conviene a los
ciudadanos.
Y Finalmente está el cacareado problema de los dólares,
secuestro del dinero de los venezolanos, que impide acceso a divisas. Un
gobierno que ha traído la ineficiencia socialista a pdvsa al máximo, que
produce 800mil barriles menos que en 1997, que acabó con la producción nacional,
cero exportaciones y multiplicando importaciones. Por esto se quedó sin dólares,
esta es la principal causa de escasez en esta coyuntura de 2014, no tienen dólares
ni para medicinas, menos para repuestos u otras cosas.
Los países
que están prosperando no tienen ninguna de estas distorsiones de la receta socialista.
Por eso no sufren la escasez (Los Europeos son socialdemócratas, no
socialistas). Este socialismo está quebrando más empresas, y creando más
desempleados. Hay que cambiar este modelo, urgente.
@PaulElguezabal
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